domingo, 3 de febrero de 2013

FLUIR EN EL SUFRIR (3)

La mujer me dice que se identifica con ese estado casi eufórico que explico en el post. Todo lo que ocurre a su alrededor, todo lo que lee y todas las personas que conoce parece que le son familiares, aunque sea la primera vez en la vida que se cruza con ellas. Ella cree que es la casualidad. Yo creo que es la toma de conciencia. Es el clic terapéutico. Algunos autores lo denominan 'experiencia de mismidad', de conexión con algo muy genuino y sublime a la vez que tiene que ver con el reconocimiento de nuestra esencia más auténtica. Y como es tan valioso y tiene unas proporciones tan gigantescas y unas repercusiones tan placenteras nos parece irreal o pasajero.

Cuando esto ocurre visualizo a la persona como un archipiélago que acaba de vaciar el agua de su océano y se acaba de dar cuenta que el conjunto de islas que lo forman (lo que mostraba al exterior) en realidad están unidas por una inmensa masa de materia (la conciencia individual) que es grande y sólida y rica y que, a su vez, está unida férreamente a una masa muchísimo más grande y muchísimo más sólida llamada planeta (la conciencia o el amor universal). De ahí la sensación de familiaridad. De por fin haber llegado al lugar donde siempre hemos querido estar.

2 comentarios:

la seño de plastica dijo...

UNA PREGUNTA...el CLIC TERAPÉUTICO es parecido al clik de un mechero? es un clik que tiene el aspecto físico del fuego al prender una cerilla? es algo así como la luz de los FUEGOS ARTIFICIALES?

otra pregunta... se puede localizar exactamente en la boca del estómago? me parece que hay un chacra en ese punto...

GRACIAS POR TUS PALABRAS

Francesc Granja dijo...

la seño de plástica, si tuviera que localizar en algún lugar del cuerpo este clic lo haría en el estómago, como dices. Me lo imagino como un baño de agua cáliente, más que como un estallido de fuego. Espero haberte aclarado algo.