martes, 8 de enero de 2013

VERBIDESGRACIA

Hace algunos meses escribí sobre el riesgo que conlleva la deriva clasificatoria y homogeneizadora de los profesionales de la salud mental. Sin embargo, a raíz de una serie de conversaciones recientes, quiero matizar ese comentario. Los diagnósticos sobre un determinado tipo de enfermedad o síndrome mental no son, o no deberían ser, contraproducentes en sí mismos. Hay personas que se mueven en el límite de determinadas neurosis o psicosis que necesitan saber, sí o sí, cuáles son los síntomas que lleva asociada su disfunción. Una vez bautizado su trastorno, estas personas respiran hondo y son capaces de tomar las riendas de su carruaje vital sin titubeos ni sentimientos de culpa o auto destrucción.

Los riesgos que, a mi modo de ver, conllevan determinados diagnósticos son, por una parte, el estigma social y el aislamiento que genera el cartel que cuelga del paciente, y, por otra, el devastador efecto de los fármacos asociados a cada uno de ellos. Es aquí, en el terreno de la medicación, donde parece que prima más el nombre de la enfermedad que el de la persona que la sufre y donde se cometen algunos experimentos o excesos de muy difícil justificación.

4 comentarios:

la seño de plastica dijo...

TE ACABO DE DESCUBRIR... TE HE ENLAZADO A MI BLOG... NO SÉ QUE TE PARECERÁ MI PLANTEAMIENTO. ME ENCANTARÍA CONOCER TU OPINIÓN...
UN GRAN ABRAZO Y GRACIAS POR ESCUCHARME.
http://tutorialumnos.blogspot.com.es/2013/01/techos-de-cristal.html

Francesc Granja dijo...

Seño de plástica, primero de todo, gracias por leerme y enlazarme a tu blog. Empezaré por tu segunda teoría: estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo contigo en la idea de que todos somos únicos, de que no hay un ser humano igual al otro y de que cada uno de nosotros tenemos una capacidad (un talento) que permanece latente a la espera de ser descubierto. Tú dices que es el miedo, la vergüenza o la inseguridad lo que impide sacarlo hacia afuera. Yo pienso que es nuestra cultura (familia, escuela, religión) que tiende a homogeneizarnos, a colocarnos en una casilla. Sobre tu segunda teoría, la de que todos tenemos una minusvalía y los tres tipos de 'minusválidos', difiero basándome en los principios que sustenta tu primera teoría: la clasificación en sí misma. Para empezar, la palabra minusvalía centra la atención en el valor de la persona y eso no deja de ser una mirada sesgada sobre el ser humano. A mí me gusta hablar de diversidad funcional y/o emocional. Ahí sí que estaría de acuerdo en que todos tenemos un tipo de funcionalidad o emocionalidad que representa un reto para llevar a cabo nuestro día a día. Te agradezco que me incluyas en el grupo de los 'minusválidos que se comparten', pero podría decirte aspectos de mi vida en los que me niego o en los que intento disimularme. Por tanto, y disculpa por el rollo, no concuerdo con tu clasificación. De hecho, no concuerdo con casi ninguna clasificación. Me encanta tu valentía para hablar del tema y te agradezco la oportunidad de compartir mis opiniones contigo. Un abrazo.

la seño de plastica dijo...

hola... sigo aquí!
necesito explicarte algunas cosas... estoy trabajando con mis alumnos(mis fontaneros), desde hace un tiempo, la minusvalía o la incapacidad... desde un punto de vista muy "especial". todo comenzó de forma "casual" y yo me he ido transformando... y espero que ellos se estén contagiando de mi.
es un grupo de 11 alumnos "muy peculiares" para el sistema educativo: son los que ya no valen "pa na" y se los mete en un módulo de iniciación profesional...

cuando comenzó el curso, en septiembre, los encontré rendidos ya(de hecho dos de ellos ya han abandonado). el resto iba casi arrastrándose por el pasillo, sobreviviendo dia a dia en un sistema de educación aburridísimo.

te diré que yo soy la seño de plastica(me llamo maricarmen) y que acabé dando clase a estos chavales gracias a los recortes en educación. yo llevo la parte de sociales, naturales, matemáticas y lengua.
ser un grupo tan pequeño y tener yo el espíritu de sembradora me ha traído hasta aquí...(ya ves, hablo mucho y creo que me voy por las ramas, es que tengo mucho que contar).

el caso es que percibo las cosas de un modo más amplio y complejo, porque intuyo la riqueza que hay en las "pequeñas cosas" (las semillas). pero busco un modo sencillo para que a ellos les llegue mi mensaje... por eso he buscado esta clasificación tan burda.

en cuanto tenga la entrada que habla de "la necesidad de clasificar" te la envio, a ver qué te parece.

he ido "olfateando" tu blog como un auténtico sabueso y he encontrado cosas super chulas... cosas que me gustan porque le ponen nombre a lo que me ronda en la boca del estómago (que es donde me noto últimamente el corazón...
he descubierto con verdadera emoción tu:
"empecinamiento en hablar del Amor como el mejor entorno para promover el cambio. Porque de lo que se trata es que la persona haga ese click desde el estómago, no desde la mente. Y, a mi modo de ver, una de las maneras de conseguirlo es conversar desde el Amor, desde la aceptación".

mi vida de está llenando de ese AMOR.

y... gracias por esta MÁGICA CONVERSACIÓN

Francesc Granja dijo...

Maricarmen (o 'seño'), vaya por delante mi admiración por tu trabajo. Más allá de las características individuales de tus alumnos que requieren de tu entusiasmo y creatividad para que no se descarten como individuos, quienes se dedican a analizar el sistema educativo observan una tendencia que las nuevas tecnologías han puesto sobre la mesa: estamos educando a los niños con métodos del siglo pasado y estamos dejando por el camino a grandes talentos que se desaprovechan. El sistema, entre otros muchos errores, falla a la hoa de ayudar a descubrir el don que todos llevamos dentro.

Por si no los conoces, te recomiendo el libro 'El Elemento' de Ken Robinson y este maravilloso (y largo) vídeo en el que, entre otras tantas cosas, hablan tambiñen de ese Amor que te ronda por el estómago: http://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc

En cualquier caso, discapacidades aparte, el tema que planteas está muy, pero que muy candente.

Namasté.


P.D. Quizás tengamos que seguir esta conversación en un entorno más privado. Te ofrezco mi mail para seguir conversando: francesc.granja@gmail.com