jueves, 5 de julio de 2012

SALIR DEL ARMARIO


Cuando Pep Guardiola anunció su dimisión, el decano de las retransmisiones en catalán de los partidos del Barça, Joaquim Mª Puyal, aprovechó la tribuna que le otorgaba su radio y su prestigio para hacer memoria, entre otras cosas, que hay "personas que mandan en el club que se refieren o se referían a Guardiola como el 'Dalai Lama". Sí. Dalai Lama. O maricón. O filósofo. Al ex entrenador del Barça le han dicho de todo. Su tono conciliador, su afición por la poesía, su sensibilidad en el trato, su atención a la imagen personal o su mensaje emocional han dado motivos a ciertas lenguas para ponerle etiquetas peyorativas 'váyase-usted-a-saber-con-qué-fin'.

No todos los que hablamos de emociones, de espiritualidad, de crecimiento personal o de conciencia universal somos veganos, vestimos de lino blanco, hemos ido a la India o olemos a incienso. De la misma manera, no todos los que creen en la religión católica van a misa cada domingo, llevan una Biblia debajo del brazo o se cuelgan una cruz en el cuello. ¡Basta ya de esteriotipos! El terreno de lo intangible no es patrimonio de nadie. La palabra Amor, tampoco. Defiendo el derecho a hablar libremente de nuestras creencias en cualquier ámbito sin que sea causa de mofa por parte de quienes se oponen a ellas o las desconocen. Defiendo, también, la responsabilidad de quienes tratamos con este material sensible para que hagamos un esfuerzo por simplificar y normalizar nuestras opiniones al respecto.

No hay comentarios: