martes, 17 de julio de 2012

POR FIN (6)


Una nueva concepción de la pareja, según John Welwood:
El matrimonio tradicional lograba la estabilidad cumpliendo con una función social prescrita. El matrimonio moderno, por el contrario, no se basa tanto en la función como en el sentimiento. No es de extrañar, pues, que sea tan inestable, puesto que los sentimientos románticos, aunque inspiradores, son manifiestamente volubles. Necesitamos encontrar unos nuevos cimientos sobre los que asentar las relaciones a largo plazo, unos cimientos distintos a los meros deberes sociales pero también ajenos a toda motivación romántica; necesitamos, en suma, de una nueva visión y contexto global que puedan orientar e inspirar adecuadamente a las parejas. 
El mejor modo, en mi opinión, de cultivar un nuevo tipo de compromiso en la relación de pareja es el de considerarla como una ocasión para despertar a nuestra auténtica naturaleza. Para que una relación florezca es preciso que refleje y promueva lo que realmente somos, más allá de cualquier visión limitada estipulada por la familia, la sociedad o nuestra propia mente. En este sentido, la relación no tiene que basarse en una mera forma, función o sentimiento, sino en la totalidad de nuestro verdadero ser. Y esto implica un auténtico desafío, porque nos obliga a emprender un viaje en busca de nuestra naturaleza más profunda. De este modo. la relación con la persona amada puede convertirse en uno de los vehículos más apropiados para llevar a cabo el viaje del desarrollo personal y espiritual.

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