domingo, 3 de junio de 2012

DALE DURO A LA EXPERIENCIA


Hoy no escribo. Hoy transcribo una cita de Tarthang Tulku que encontré en esta mina de oro:

¿Es posible convertir al pensamiento en meditación? [...]. ¿Cómo podemos entrar en ese estado? En el mismo momento en que tratamos de separarnos del pensamiento estamos generando una dualidad, una relación sujeto/objeto. Entonces es cuando rechazamos nuestra experiencia y nos separamos de ella, perdiendo el estado de conciencia [...]. Pero cuando nuestra conciencia permanece en medio del pensamiento, el pensamiento mismo acaba disolviéndose [...]. Manténgase, desde el mismo comienzo [...] en el pensamiento, permanezca simplemente ahí [...]. En tal caso se convertirá en el centro del pensamiento -aunque, en realidad, ahí no exista ningún centro y ese centro será el equilibrio. Pero aunque ahí no exista 'ser', 'relación sujeto/objeto' ni categoría alguna, al mismo tiempo, existe [...] la apertura más completa [...]. Cuando nos despojamos de todo pensamiento, todo pensamiento se convierte en meditación [...]. 
Poco importa, cuando nos adentramos en esa dimensión, lo que estemos haciendo; poco importa que estemos conduciendo, sentados, trabajando o hablando; poco importa que estemos emocionalmente apasionados o inquietos; poco importa que nuestra mente se halle desbordada por las cosas más terribles; poco importa que no podamos controlamos o que nos sintamos deprimidos |...] porque, en cualquiera de esos casos, ahí seguirá sin haber nada [...j o, dicho de otro modo, cualquier cosa que aparezca acabará formando parte de su meditación. Poco importa, cuando la conciencia se despierta y nos fundimos con el pensamiento, que estemos tensos, porque ese mismo instante puede ser más intenso y poderoso que la más prolongada de las meditaciones.

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