martes, 14 de febrero de 2012

WAITING TO EXHALE


En mi etapa de coach hablaba con muchas personas que decían estar muy interesadas en iniciar un proceso de coaching. Cuando esto ocurría, siempre utilizaba el mismo protocolo: hacía una primera sesión aclaratoria donde daba a conocer el método que utilizaba y les daba mi número de teléfono para, caso de confirmarse el interés, iniciar las sesiones. No tengo un dato fiable, pero me aventuro a afirmar que en las dos terceras partes de los casos la persona no volvía a llamar. Precios aparte, los motivos que, intuyo, influían en ese silencio tenían que ver con la oportunidad del momento, es decir, con la disponibilidad emocional de esa persona, no sólo para exponer los intríngulis de su personalidad a un extraño, sino para enfrentarse a ellos.

Con los años, cada vez estoy más convencido que, frente a un hecho concreto (reto, conflicto, relación, ...) cada uno de nosotros hace lo que puede, como puede y cuando puede. Y no sólo eso. Sino que ese 'qué', ese 'cómo' y ese 'cuándo' son lo mejor que nos puede pasar. Por más que sintamos que estamos hundidos en la peor de las pesadillas y que no nos movemos, por más que nos castiguemos por no acudir en busca de ayuda, por más que creamos que esa ayuda no provoca ningún cambio en nuestro día a día, mi opinión es que todo lo que nos ocurre tiene una finalidad, una razón de ser. Por más inverosímil y macabro que nos parezca. Mi teoría es que si ese reto, ese conflicto o esa relación necesitaran una acción nuestra, ya la habríamos tomado. Y si no lo hemos hecho es porque hay algo en ese silencio turbulento, en ese estar quieto e inquieto, en esa inacción que, paradójicamente, se convierte en la acción precisa para nosotros.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si, si, si, SI !!! a todo, especialmente las 4 últimas lineas. Es un alivio escucher estas palabras. Dices: Mi teoría..., no se si lo percibo como una teoria porque de teórico tiene poco, cuando estas poniendo palabras a experiencias.
Admiro la forma en que lo haces. Cuando las palabras fluyen de forma inevitable, a veces siento que algo o alguien las dicta, como si fuera impropio otorgar ningún mérito y sinembargo.. que gustazo da leerlo !!!. Gracias !
En este silencio turbulento, en ese estar quieto e inquieto, en esa inacción... se cuece el caldo con el que cada qual alimenta su Vida.
Firma alguién que no pasa hambre, que no está anémica de quietudes e inquietudes, alegrias y disgustos, reencuentros y distancias, plenitudes y vacios, acuerdos y discrepacias...VIDA

Francesc Granja dijo...

Anónimo, celebro que te alivie el texto. A veces me cuesta encontrar palabras certeras para transmitir estas certezas emocionales. Tu feedback me anima a seguir. Gracias.

Anónimo dijo...

Me alegra un montón que te anime a seguir, por favor hazlo !. Veo el contador de visitas de tu blog y no para de aumentar, sinembargo, como yo, tantos otros no anotamos comentarios que permiten alimentarlo. No es nada fácil escribir cuando quieres expresar lo que sientes, lo que vives, lo que piensas. Mira...te envio un cuento delicioso... de libros y de letras, de como alguien escribe, dibuja, baila una Vida... empezando de la nada. La 1ªvez que lo he visto me ha gustado, la 2ª me ha emocionado, a la 3ª he entendido un sinfin de detalles. Ojala lo disfrutes !
http://vimeo.com/35404908

Francesc Granja dijo...

Anónimo, la gasolina que me ayuda a mover este blog es, sin duda, las visitas que recibe. Si, además, hay comentarios muchísimo mejor. (ah... me encantó la animación y la historia del vídeo)

Anónimo dijo...

Ánimo pués,... te seguimos ! En esta historia, en la de la mujer de hielo o en la que quieras compartir. ENDAVANT !