viernes, 24 de febrero de 2012

MON AMOUR


El otro día, en una cena con amigos, conversábamos sobre las relaciones interpersonales. El foco del debate se centró en discernir cuál era el secreto de una pareja duradera. Que si el sexo, que si la comunicación, que si los valores personales. Los argumentos iban y venían en una y otra dirección guiados por las experiencias de cada comensal. En un momento dado, el dueño del restaurante, aprovechando el impasse que se produjo mientras retiraba los platos, nos pidió permiso para intervenir. 'Desde mi punto de vista -dijo convencido- todo es cuestión de energía. Para que una pareja funcione, los dos integrantes tienen que instalarse en la energía del amor, entendida ésta como la opuesta a la energía del miedo'.

Me llevé el comentario a la cama. Y estuve dándole vueltas durante varios días. Amor y miedo. ¿Podemos ser tan simplistas en el análisis emocional del ser humano? Si pensamos en el extenso abanico de emociones que pueblan nuestro estado de ánimo, al final veremos que sí, que las podemos ubicar en estas dos categorías. Las emociones positivas como la alegría, la pasión, la ternura o el deseo se pueden considerar manifestaciones de amor. Por otra parte, el asco, la rabia, la envidia, la tristeza o la culpa tienen que ver, de forma directa o indirecta,  con el miedo.
Etiquetas aparte, lo que importa es lo que sentimos cada uno. Y en ese sentir sabemos si la emoción nos mantiene en un estado de agitación o de serenidad. Si contrae nuestra vida o la expande.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace casi 22 años que convivo con mi pareja y me gustaria, si, me guataria envejecer a su lado, pero en ningún lugar está escrito que vaya a ser asi. Todo está por venir. Siempre que escucho hablar del secreto de las parejas duraderas, sonrio por dentro porque No lo se cual es el secreto y además no lo quiero saber. ¿Qué nos aportaria descubrirlo si lo hay?.
Es la era del saber. Lo queremos saber TODO. No sé, a veces el AMOR tiene poco que ver con el SABER, saber el porqué, el como, el para que, etc...
Amar y punto!, que ya es todo un regalazo.

Francesc Granja dijo...

Anónimo, gracias por tu comentario. Quizás ese secreto, esa razón desconocida sea el quid de la cuestión de vuestra longevidad.

Anónimo dijo...

Vale !, qizás . No tengo ninguna intención de bajarme del tren de este "no saber", es que me encanta viajar