sábado, 5 de noviembre de 2011

EL VARÓN DESCONOCIDO


Sé que cuando bajes del avión sólo te podré esperar detrás de la puerta de mi casa. Sé, también, que la calle seguirá siendo un territorio sospechoso para pasear nuestro querer. Y que nuestras cenas serán más románticas cuanto más alejados estemos del tormentoso escaparate que representa la ciudad. Sé que a pesar de tus esfuerzos por quererme bien todavía necesitas un tercero y amigo que te haga de alcahuete. Sé que nuestros besos no se podrán improvisar y sólo saldrán a escena cuando el atrezzo social esté en perfecto estado de revista. Sé, en definitiva, que el nosotros que nació prematuro permanece en la incubadora de cuidados intensivos bajo la atenta mirada del doctor contención.

Pero también sé que por encima de estas certezas tan precarias estamos tu y yo, que hemos sido bendecidos por la arrolladora fuerza del amor. Y que bastará con que nos rindamos a sus pies para acallar cualquier voz bandolera que se interponga en nuestro camino

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por transmitirnos estas historias Francesc, son profundas e interesantes, ¡me encanta tu Blog!

Francesc Granja dijo...

Anónimo, gracias por leer el blog. No sabes cuánto me motiva ver crecer el contador de visitas.