lunes, 18 de abril de 2011

CANAL INVISIBLE: Cap. 41


Nada, llamaba para saber cómo estás.

Y para oír tu voz. Y tocar el cielo. Y perder el aliento. Llamaba para decirte nada y escucharte todo. Para saber que estás aquí, entre nosotros, regalándonos con tu bondad y tu belleza inaccesible. Llamaba para sentirme parte de ti y abrazarme a ese sentimiento con la misma fuerza con que el bebé agarra el dedo de su mami para decirle lo mucho que la necesita. Llamaba para sentir la primavera a través de tus silencios. En fin, llamaba para no decirte que te amo. 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

De nuevo, leo palabras que me acarician el alma. No se qué es el alma, ni donde está, ni que forma tiene, pero si conozco su silencio y la plenitut que me regala. Me siento afortunada cuando disfruto escuchando lo que leo. Y .. de nuevo... no puedo evitar citar a mi madre, que en su frágil vejez me escribia en una carta: "...i quan el meu cap ja no funcioni i el meu cos defalleixi, si us plau !, recordeu-me lo molt i molt afortunada que he sigut!!"

Anónimo dijo...

Al leer estas palabras he sentido como si mi pecho se abriera en dos...una emoción que hace mucho tiempo no sentía.
Supongo que todo volverá a la normalidad, pero, para mi sorpresa, me he percatado de que tengo un corazón y que sigue latiendo...

Francesc Granja dijo...

Anónim@s, gracias por estos comentarios. De corazón.

corazonazul dijo...

es que tus palabras
respiran tanto..
AMOR

Helena dijo...

Precioso escrito Francesc... "para decirte nada y escucharte todo" que bello! sobre todo porque llamó.

Francesc Granja dijo...

Gracias corazonazul. De corazón. ;)

Francesc Granja dijo...

Helena, sí... llamó pero no habló. Sólo sintió.