jueves, 3 de marzo de 2011

EL AMIGO INVISIBLE


De vez en cuando, algunas personas me piden un café para preguntarme qué hay que hacer para ser coach. Generalmente hablamos de teorías, de tipos de coaching, de cursos de formación, de opciones profesionales, … También aprovecho para esbozar cuál fue mi experiencia mientras fui coach y cuáles fueron las razones que me llevaron a dar un paso lateral y crear Hablacadabra. Al final de la disertación, suelo introducir un concepto que a mí me parece crucial en este tipo de interacciones y que no tengo muy claro cómo se puede aprender. Es la confianza. ¿Qué es? ¿Para qué sirve? ¿Cómo desarrollarla?

Desde mi punto de vista, la confianza es la base sobre la que se construye una relación saludable, sea del tipo que sea: comercial, de pareja, de amistad y, por supuesto, la que se establece entre dos conversadores (*). Desde este último dominio, la confianza es para mí ese sentimiento intuitivo que hace que una persona abra sus miedos a un conversador para dibujarle con palabras el auto retrato de su sufrimiento más íntimo. ‘Tengo confianza en ti’ –decimos. O ‘Te confío un secreto’. Eso es así porque la confianza no la tiene el conversador sino que la otorga la persona que quiere ser escuchada. Es el otro quien elige con quién quiere confiar.

A pesar de las múltiples teorías que existen sobre el tema, desafortunadamente, no tengo ni idea cómo se aprende a ser una persona confiable. Como tampoco tengo ni idea de cómo se valora (**). Lo que sí pienso es que un conversador pone en juego su confianza desde el momento en que se levanta hasta el que se acuesta y que, de la misma manera que puede tardar muchos años en construirla, la puede perder tras un descuido en cuestión de segundos.


(*) A partir de ahora utilizaré el término ‘conversador’ para referirme a un terapeuta o coach y ‘conversación’ para hacer mención al proceso terapéutico o de coaching.

(**) Me remito a la intuición.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace algun tiempo que voy leyendo las publicaciones, y me parecen de lo más interesante, ya que invitan a una revisión profunda de las cosas que nos pasan en el día a día. Pienso que es bastante difícil, aunque no imposible, encortrar un "amigo invisible" en los tiempos en que estamos, en que andamos demasiado preocupados en nuestras cosas, sin pararnos a pensar en lo que le puede estar ocurriendo al vecino.
Tengo la suerte de confiar en un buen "amigo invisible", alguien a quien confieso mis problemas, mis sentimientos, mis estados de ánimo... y no lo quiero perder, pues encontrar a alguien con el que llegues al tercer nivel de conversación de forma natural y fluida no se encuentra todos los días.
Muchas gracias por este blog y por los momentos de reflexión que nos aporta.

Caba Robletto dijo...

Tema profundo y de "garra". me gusta y me gusta por alguna de sus conceptos, que en el describes. por ejemplo sobre el termino de la confianza (destaparse si me apuras) en donde la escucha se vuelve reflexión y viceversa.

También tengo que confesarte que no por el hecho de no escribir,no quiere decir que no te lea, al contrario, leo todo lo que escribes y reflexiono de tu exposición.

En cuanto a lo de ser un persona confiable, a veces no hacer nada es hacer mucho... es una cualidad que "nace" se proyecta sobre el interlocutor, para captar el momento y su sensibilidad (si fuera el caso)

Un abrazo, Ramón

Francesc Granja dijo...

Anónimo, gracias por tus palabras. Te animo a alcanzar ese nivel de conversación con más personas.

Ramón, gracias de nuevo por tu aportación. Además de los comentarios, que son siempre muy gratificantes, lo que me anima a seguir escribiendo es observar cómo aumenta el contador de visitas.

Luis Oiarzabal dijo...

Es difícil generar confianza conscientemente, yo creo que la confianza se genera cuando uno no hace nada especial para generarla, cuando uno es uno mismo y el otro percibe que no existe nada oculto.
Confianza se genera cuando uno es como tú. Animo con ese gran trabajo cada día me generas más confianza.

Anónimo dijo...

simplemente el dia que te vi, supe que eras un zorro con alma de angel, y desde ese dia confio en ti, y no solo eso TE QUIERO

Judith Aparicio dijo...

Hola Francesc, hace días que te sigo y me encantan tus reflexiones y el concepto de conversacion. Esta me ha llegado especialmente pues estoy en fase de cambio hacia coach o conversadora y cada día escucho las palabras expertas de los que ya llevais un buen camino andado. tu blog es muy inspirador. Gracias. Llegue a tí a través de mi íntima amiga Adriana, mujer de Jordi, tu hermano. A ver si un día coincidimos ! un abrazo, Judith (sigueme si quieres en el blog de la Judith ;-) te hice mención hace algunos posts) a mí tambien me anima el contador de lecturas del blog ;-)

Francesc Granja dijo...

Luis, el 'no hacer nada', como dices es, a veces, hacer mucho y muy significativo.

Anónimo, mmmm... 'zorro con alma de ángel'... espero que sea algo bueno... jejeje

judith, gracias por leerme... no vemos algún día. Me pasaré por tu blog.