domingo, 16 de enero de 2011

LA CULTURA DEL NO-AMOR


Vivimos en una cultura que propugna la dominación, la obediencia, la jerarquía, la homogeneidad, la desconfianza, la competencia, el logro, la eficiencia, la tecnología, el apego a la verdad, la dicotomía, la racionalidad, … Parece que la maldad se combate con la razón y que la razón, en contraposición con la emoción, nos acerca a lo bueno. Como resultado, nuestra cultura descarta o desconfía de las emociones porque éstas nos alejan de la razón y nos acercan a lo arbitrario, que es lo malo. Esa dicotomía bueno-malo, verdad-mentira, correcto-incorrecto, es una imposición cultural que no pertenece a la naturaleza de lo humano.

Volvamos a mirar la foto. El ser humano cuando nace es amor, respeto mutuo, tolerancia, heterogeneidad, desapego a la verdad, emoción, bondad, bienestar, ... El dolor, el sufrimiento no son intrínsecos de esa naturaleza y aparecen generalmente en la etapa adulta cuando el ser humano empieza a interrelacionarse con su entorno cultural. Es en ese momento cuando se produce una negación del amor. Vivimos en una cultura que habla del amor pero que no vive en él. Para vivir en el amor tenemos que atrevernos a ser nosotros mismos y para ello tenemos que atrevernos a dejar de aparentar, atrevernos a ignorar la aprobación ajena, en definitiva, atrevernos a renunciar a vivir una vida que no nos pertenece.

El cambio cultural, por tanto, es posible: basta con cambiar nuestra emoción e instalarnos en el AMOR.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

En primer lugar muchas gracias Francesc por tus aportaciones, comentarios y reflexiones. Bajo mi punto de vista ofreces un contenido revelador, inspirador y sobretodo, tu propuesta rompe con el paradigma con el que estamos acostumbrados a enfrentar esas situaciones que etiquetamos como 'negativas' en nuestras vidas.
Comparto tu punto de vista y nos animo a que sigamos indagando en esta posibilidad de desarrollarnos desde el amor y en el amor, sin permitir que el miedo nos eclipse la oportunidad vivir una vida plena en todo momento.

Como dice Ajo, una micropoeta que conozco: tenemos mucho miedo para tan poco peligro.

Felicidades por el blog! Te seguiré leyendo...

Jeims

Francesc Granja dijo...

Jeims, gracias por tu visita y tu comentario. Me encantó la frase de Ajo.

Anónimo dijo...

Hace un buen rato que estoy leyendo tu blog y los comentarios que se generan. He entrado en un estado de tranquilidad, admiración y sosiego........no se que palabras utilizar, pero siento mucha alegria. Mi madre tiene 85 años, no entiende de terapias, ni de palabras grandilocuentes pero ha sabido Amar y sabe Amar. A veces a los hijos nos recuerda una frase muy suya "Recordeu que la última paraula no la te la Mort sino l'Amor".
Gracias Francesc por este espacio, volveré de visita ...seguro

Francesc Granja dijo...

Anónimo, gracias por este comentario tan amoroso. Te cuento un secreto: textos como el tuyo dan sentido al blog. Namasté.