jueves, 13 de enero de 2011

EASY AS LIFE


Mirad con curiosidad. Fijaros bien en su mirada. Limpia, inocente, transparente, brillante. ¿Qué veis? Y, más importante, ¿qué sentís? ¿No creéis que estáis ante la personificación del amor? ¿No os gustaría que conservara esa luminosidad hasta el último de sus días? Pues pensad que vosotros y sólo vosotros sois los únicos que podéis hacer que ese milagro ocurra. Padres, hermanos, familiares, amigos, profesores, medios de comunicación, políticos, empresarios, religiosos, … Todos y cada uno de vosotros podéis hacer que este ser humano que ha nacido lleno de amor pueda mantenerlo y aumentarlo hasta el infinito. Pensad que cada vez que le cortáis una sonrisa, le ordenáis un comportamiento, le silenciáis un te quiero, le dejáis de preguntar sobre sus sueños, le coartáis un aprendizaje, le encasilláis en un juicio o le inducís a que diga algo que no sale de su interior estáis cercenando ese amor que desprende de forma natural. Es muy sencillo. Se trata de que, de la misma forma que una semilla se convierte en un árbol sólido y fructífero, seáis capaces de abonar y regar este maravilloso ser con una avalancha de te quieros para dejar que la naturaleza se ocupe de hacerlo florecer hasta su máxima expresión.

5 comentarios:

Olga dijo...

La foto es fantástica.
Quiero agradecerte, la acogida que me brisdaste tu y tu familia la Noche Buena y el día de Navidad.
Es una familia de grandes personas, llenas de amor.
Un abrazo muy grande desde Vilanova, donde todos tenéis a una admiradora.

Un beso, Olga

Francesc Granja dijo...

Gracias Olga por tus comentarios. Ciertamente, la familia es uno de mis fuentes de amor más importantes. Ah... las albóndigas, ricas, ricas.

Caba Robletto dijo...

Si, si, ¿Por qué?, me ha llamado la atención la imagen, a primera vista.

No había leído aún vuestro escrito, pero el brillo, eso, el brillo, de la infante llamaba mi atención. Me reordaba en cierta manera la foto de Steve Mc Curry ralizada a la refugiada Afgana Sharbat Gula, con una gran diferencia, la mirada de esa infanta, refleja deseo de descubrir, de creatividad de entusiasmo, aprobación y cariño.

No perder esa luminosidad, a la que te refieres, Francesc, es pieza clave para seguir adelante en todas las fasetas de nuestra vida.

Saludos y abrazos, Ramón.

Francesc Granja dijo...

Ramón, ya lo dice la palabra: iluminación (enlightenment); ese estado de conexión absoluta con la fuerza del AMOR. Es curioso que todo ser humano, en su niñez, es luz y a medida que va creciendo ésta se difumina poco a poco.

Olga dijo...

Pues nada cuando quieras te traigo más.
Un abrazo.
Sigue con tus comentarios, son maravillosos.