martes, 19 de octubre de 2010

LA GÉNESIS



Durante mi etapa como coach conocí alrededor de 250 personas con las que realicé un total de más de 1.500 conversaciones de coaching. Ejecutivos, administrativos, universitarios, parejas, deportistas, … Autoestima, comunicación, inseguridad, miedo, empatía, culpa, indecisión, rencor, , … Múltiples han sido los perfiles socioeconómicos de mis interlocutores y múltiples los problemas que hemos abordado. Sin embargo, a medida que recorría el camino iba comprobando cómo se repetían dos patrones que sustentaban la mayoría de los casos:
1.     las personas tenían un déficit de amor o de reconocimiento
2.     las personas vivían una vida que no les satisfacía ni les completaba


Me atrevo a decir que, en muchos casos, lo segundo era consecuencia de lo primero, es decir, que la causa principal de que una persona llevara una vida insatisfactoria (trabajo, pareja, amistad, ocio, salud, …) residía en el hecho de que esa persona había tenido o sentía que había tenido una falta de amor o de reconocimiento en algún momento o en algún ámbito de su vida pasada o presente.


Hablacadabra es un camino que abro con el bagaje recogido a lo largo de cinco años como coach con la intención de evolucionar la técnica que tantas satisfacciones me ha proporcionado. La propuesta es tan sencilla como retadora: utilizar la conversación para que la persona explore y descubra las áreas de su vida dónde no está siendo auténtica con el fin de que pueda recuperar el amor que recibe de sí misma y de las personas que le rodean.

2 comentarios:

hebepou dijo...

Me regocija escucharte en hablacadabra, saber de la magia de tus palabras. Hemos conversado muchas veces y desde que nos conocimos encontre en nuestras conversaciones el abrigo, la serenidad y el sosiego que me hacía falta.

Al mostrar el patrón recurrente en tus casos de coaching quiero decirte que muchas veces he vivido hechos que he interpretado como falta de reconocimiento o falta de amor. Y al hacerlo he sufrido una y otra vez.

No obstante nunca los constituí en la causa de mi insatisfacción en la vida.Hacer eso sería poner mi vida a expensas de lo que yo interpreto que los otros hacen. Es dejar que mi satisfacción dependa de que yo vea que me aman y reconocen. ¿Y si mi requerimiento es tan fuerte que siempre me falta amor y reconocimiento?
Quizá en vez de estar evaluando cuanto mas o cuanto menos nos aman y nos reconocen los otros ¿no sería mejor dedicarse a dar reconocimiento y amar a otros?
Cuando lo hice, mágicamente recibí amor y reconocimiento.

Creo que tu estas apuntando a eso en tu ultimo párrafo cuando dices “y descubra las áreas de su vida dónde no está siendo auténtica con el fin de que pueda recuperar el amor que recibe de sí misma y de las personas que le rodean.”. Si te centras en tu ego es posible que no lleves una vida autentica.

Además hay una linda palabrita que tiene que ver con esto: Resiliencia

¿Qué piensas de esto que digo?

Francesc Granja dijo...

Gracias por tu comentario, Hebe, y por tu aportación. Estoy totalmente de acuerdo con tu punto de vista. De hecho ya apunto esa idea cuando digo que "la causa principal de que una persona llevara una vida insatisfactoria (trabajo, pareja, amistad, ocio, salud, …) residía en el hecho de que esa persona había tenido o sentía que había tenido una falta de amor o de reconocimiento". Es decir, como apuntas, que el sentirnos queridos o reconocidos puede ser una cuestión de interpretación.